3.2.1. Puertas. Clasificación.
Las puertas para controlar el acceso de vehículos cubren aquellos espacios por donde deben circular y su finalidad es impedir la intrusión al conformar un espacio delimitado con las paredes o el cerramiento. Para ello cuenta con la ayuda de otros elementos que refuerzan su eficacia protectora: cerraduras, pasadores, cerrojos, candados, aldabas,...
Los componentes principales de la puerta son: marco o cerco (elemento fijo), hoja o bastidor (elemento móvil), herrajes o bisagras (sujetan la hoja al marco) y, en algunos tipos de puerta, las guías de desplazamiento.
Las diversas clasificaciones se harán considerando varios aspectos:
- Considerando el modo de apertura o cierre:
- Puertas manuales: maniobrables por fuerza personal.
- Puertas automáticas: operación por medio de automatismos.
- Por su forma de apertura y cierre:
- Puertas y cancelas pivotantes: habitualmente abatibles.
- Puertas suspendidas: de tres tipos básicamente:
- Basculantes: rígidas o articuladas.
- Cierre enrollable: lamas, ondulada, malla o tubular.
- Guillotina: ascendente, bidireccional o descendente.
- Seccional: de elevación, apilable, superpuesta, telescópica, vertical.
- Puertas y cancelas correderas:
- Corredera: recta o tangente.
- Extensible: telescópica, plegable, reja extensible, plegable compuesta.
- Por su resistencia: puertas corrientes, de seguridad, blindadas.
- Según el material de fabricación: de madera, de plástico, de vidrio, metálicas, de PVC, etc.
- Por su ubicación: para garajes, locales, viviendas individuales, comunidades, naves industriales, comercios, etc.
- Según otras características: puertas de una hoja o doble hoja, puertas cortafuego, puertas de evacuación, etc.
Cualquiera de los tipos expuestos admite la posibilidad de vincular su apertura a sistemas electrónicos de identificación (lectores, biométricos o teclados), vigilancia óptica, pulsadores manuales, etc.
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