2.6.1. Tarjetas.
Las tarjetas de identificación y acreditación se comenzaron a emplear a finales de la década de los sesenta, evolucionando desde la hoja o cartulina recortada con texto impreso (nombre y número) hasta las tarjetas plastificadas que, aparte de los datos personales, podían incluir una fotografía pegada. Este proceso era lento en su elaboración y costoso en cuanto a tiempo dedicado, y si le añadimos facilidad en la falsificación podremos entender la evolución de estos elementos.
Las necesidades de simplificar el proceso, unidas a la aspiración de identificar y acreditar a las personas por motivos de seguridad en numerosas y variadas instalaciones conllevó la aparición de las tarjetas de plástico o PVC como un elemento fiable, manejable, portable y de reducido coste con posibilidad de disponerse tanto en pequeñas como en grandes empresas, edificios o establecimientos, tanto públicos como privados.
En un principio carecían de la posibilidad de utilizarse con dispositivos de seguridad, pero la necesidad de una identificación personalizada y automática fomentó la incorporación de diversas métodos o tecnologías (código de barras, información magnética, infrarrojos, chips,...) que facilitaron su integración en los sistemas de control de accesos.
Posteriormente se amplió su rendimiento para establecer las limitaciones de acceso a determinadas áreas y controlar la presencia de personas en las instalaciones.
Con el tiempo las prestaciones de este elemento se han adoptado para ser utilizadas en otras aplicaciones automatizadas relacionadas con el control de acceso y utilización de equipamientos muy diversos:
- Acceso a cajeros automáticos que facilitan la retirada de dinero, adquirir entradas para espectáculos, recargar el teléfono móvil, etc.
- Uso de equipos ofimáticos (fotocopiadora) e informáticos (ordenadores).
- Abono de importes de compras o servicios: estacionamiento, llamar por teléfono, etc.
- Control del entregas y acceso a préstamo de libros (bibliotecas), alquiler de cintas de vídeo (videoclub), etc.
- Monedero electrónico de acceso y pago en máquinas autoservicio.
Asimismo han evolucionado las técnicas de impresión y grabación de datos o códigos con resultados positivos en cuanto a digitalización y personalización de las tarjetas en función de los particulares gustos (colores, logotipos, texto, fotos, medidas de seguridad,...) y necesidades de los clientes o usuarios.
Por último nos referimos a la durabilidad de estos elementos, supeditada a la utilización personal del usuario, las limitaciones peculiares de la tecnología integrada y una serie de precauciones básicas como:
- No intentar doblar la tarjeta.
- No practicarle troqueles o aplastamiento.
- Mantenerla alejada de la luz solar y radiaciones ultravioletas.
- No exponerla a temperaturas elevadas y elementos químicos corrosivos.
|