1.1. Definición y tipos.
Este amplio concepto se puede definir como el conjunto de operaciones cuyo objetivo primordial consiste en controlar la entrada o salida de personas, vehículos y objetos o materiales en relación con un establecimiento.
Por extensión, también nos referimos al control de accesos como el espacio físico donde se realizan las operaciones y/o se han implantado los medios disponibles a tal fin.
El control de accesos surge de la necesidad de proteger las instalaciones mediante la actuación sobre aquellos elementos que pueden originar una amenaza, centrándose en las personas, los vehículos que les trasladan y los objetos que porten o transporten. Partiendo de esta premisa se ha establecido una clasificación genérica de los sistemas de control y, a la par, unificadora al tener en cuenta los destinatarios, a quiénes se debe aplicar el control:
- Control del acceso de personas.
- Control del acceso de vehículos.
- Control del acceso de objetos y materiales.
Los objetivos básicos a lograr cuando se establece un sistema de control de accesos son:
- Identificar las personas, sus vehículos y sus objetos.
- Fijar claramente los criterios para autorizar o denegar los accesos, impidiéndolo a quienes no estén autorizados.
- Aplicar los procedimientos de control establecidos: identificación, registro, acreditación, inspección.
- Determinar las limitaciones de acceso por zonas o áreas.
- Obtener información fiable de los movimientos generados.
Los posibles componentes, de no obligatoria presencia en los sistemas de control de accesos son:
- Medios de identificación: humanos, electrónicos y/u ópticos.
- Medios de anotación o registro: documentos o equipos informáticos.
- Medios de acreditación: elementos físicos o electrónicos.
- Medios de inspección: pasivos, humanos, equipos electrónicos o animales.
- Medios de decisión: humanos o electrónicos.
- Medios de canalización y control de paso: elementos físicos.
En cuanto al implantación señalamos como espacios más frecuentes:
- Acceso principal y secundarios de todo tipo de edificios y establecimientos: industriales, comerciales, administrativos, bancarios, hoteleros, estacionamientos, etc.
- Puertas de entrada a zonas o áreas de acceso restringido: centro de proceso de datos, salas de ordenadores, oficinas de ejecutivos, laboratorios, almacenes, etc.
Entre las ventajas de contar con un sistema de control de acceso destacamos:
- Considerable incremento del nivel de seguridad y protección de las personas, los bienes y la información.
- Disminución de los actos de robo, hurto, apropiación o utilización indebida, etc.
- Reducción de los importes de pólizas de seguros.
- Obtener información fiable del tráfico de personas y vehículos.
- Posible ahorros en contratación y mantenimiento.
- Integración con otros sistemas de seguridad implantados.
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