3.2.8. Detector de radiación infrarroja.
El detector está equipado de una célula fotoeléctrica sensible a la radiación infrarroja emitida por las llamas y la transforma en señal eléctrica que activa el mecanismo de alarma cuando los cambios de la intensidad luminosa originados al arder los combustibles sobrepasan el nivel establecido.
Asimismo, es preciso señalar que el detector incorpora unos filtros y lentes para discriminar las radiaciones IR emitidas por otras fuentes luminosas (luz artificial o solar) y que podrían originar falsas alarmas.
Entre sus características destacamos:
- Rapidez en la detección: las señales emitidas por las llamas se propagan a la velocidad de la luz.
- Apropiados para detectar incendios de combustibles líquidos inflamables, en los que súbitamente surgen las llamas, y otras aplicaciones que precisan de una rápida respuesta al fuego.
- Diversidad de modelos y variantes: antideflagrantes, para Seguridad Nuclear, etc.
- Dependiendo de los modelos constan de uno o varios haces de IR.
- Algunos funcionan autónomamente, aunque lo habitual es conectados a central.
- Estar certificados por organismos o entidades normalizadoras de reconocido prestigio.
- Otras consideraciones: alcance, alimentación, consumo en reposo y en alarma, temperatura de trabajo, material, dimensiones, peso, etc.
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