2.4.1. Medios pasivos.
Los medios pasivos de protección se instalan con la intención de delimitar la propiedad donde se halla el domicilio a la vez que se les exige ser capaces de disuadir a los posibles agresores. De no conseguirse este propósito deben detener, obstaculizar y dificultar la acción de los atacantes con el fin de retardar la progresión de la amenaza.
La consecución de estos objetivos implica obtener un aumento del tiempo de acción (el empleado por el agresor para desarrollar la acción), permitiendo, al resto de medios disponibles, activos y humanos, dar la alarma y reaccionar para neutralizar la amenaza (tiempo de reacción).
Estos medios se disponen con unas pretensiones y características muy concretas:
- Sirven para señalar los límites de la propiedad.
- Deben constituir un elemento disuasorio: al ser visto por el intruso le hará desistir en sus intentos de agresión a la propiedad.
- En caso contrario, será capaz de detener, obstaculizar o retardar los intentos de intrusión.
- Adaptación a las características orográficas del terreno para garantizar una protección eficiente.
- Canalizan las personas y vehículos hacia los puntos de acceso.
- Se utilizan como soporte de ciertos medios electrónicos: cámaras de TV, dispositivos detectores, iluminación, etc.
- Deben ofrecer continuidad en todo el perímetro instalado, ya sea en la combinación con puertas u otros elementos constructivos.
- No deben ubicarse en las inmediaciones elementos ajenos (árboles, farolas, postes,...) o mobiliario urbano (contenedores de basura, papeleras, parada de autobús,...), los cuales pueden colaborar en la superación de la barrera.
- Se recomienda una altura superior a 2,5 metros.
- Deben ser resistentes a las posibles condiciones meteorológicas adversas, propias del exterior: altas o bajas temperaturas, lluvia, nieve, granizo, etc.
- Actuación permanente y eficaz, durante las 24 horas del día.
- No precisan un mantenimiento riguroso.
|