Introducción.
El constante y excesivo aumento del número de actos delictivos (intrusión, robos, asesinatos,...) contra la propiedad privada ha supuesto una demanda considerable de equipos de seguridad destinados a la protección del domicilio particular, donde los objetos de protección son esenciales: personas y bienes.
La protección de domicilios particulares generalmente se limita a la instalación de una puerta blindada (pisos) y sistemas electrónicos, cuando en ellos se contienen objetos de valor o se hallan alejados de centros urbanos (chalet) para prevenir los indeseados robos. La necesidad supletoria de los medios humanos (vigilantes, escoltas) es obligada cuando alguno de sus residentes se encuentra amenazado por causas políticas, económicas, jerarquía laboral, etc., en cuyo caso es preciso proteger a los ocupantes contra los posibles ataques a su integridad (agresión física, secuestro, atentado,...) y defender la propiedad ante actos de intrusión, sabotaje, vandalismo, ataque con artefactos incendiarios o explosivos, etc.
Ante esta situación es preciso implantar medios y sistemas variados para conseguir un alto grado de seguridad en el domicilio particular:
- Medios pasivos: puerta blindada, mirilla panorámica, pasadores y cerraduras de seguridad, persianas equipadas con pasadores consistentes, además de rejas en las de fácil acceso desde el exterior.
- Medios activos: instalación de un sistema de seguridad electrónica para la protección exterior, perimétrica y volumétrica, conectado a central receptora de alarmas.
- Medios humanos: la función principal de los vigilantes es conocer y vigilar el entorno, controlar el acceso de personas, vehículos y objetos portados (incluyendo, correspondencia y paquetería), verificar el correcto estado y funcionamiento de los medios de protección física y electrónica, etc.
- En determinados casos es muy útil la presencia de perros adiestrados para la protección de las personas y la propiedad.
En función del nivel de protección anhelado se dispondrán determinados medios de protección de los anteriormente citados, pero previamente hemos de considerar que cada construcción reúne unas características peculiares y se encuentra ubicada en un espacio concreto; estos factores tendrán que ser considerados cuando se diseñen los sistemas de seguridad ya que afectan a las condiciones de seguridad del inmueble:
- Configuración arquitectónica: edificio de varias plantas, vivienda unifamiliar (independiente o adosada), etc.
- Personas y vehículos que acceden: empleados, visitas, servicios, carga y descarga, repartidores, mensajeros, correos, etc.
- Objetos de protección: personas, objetos valiosos, obras de arte, espacios, puntos concretos, etc.
- El entorno: geográfico, social, infraestructuras, servicios, accesos, etc.
Independientemente de las características de los edificios, la defensa de la propiedad se puede estudiar o analizar diferenciando tres zonas al implantar los medios de protección:
- Protección exterior: se pueden emplear medios técnicos (activos y pasivos) y de vigilancia óptica (cámaras de televisión) para garantizar la seguridad de la zona periférica y perimétrica.
- Protección interior: realizada, principalmente, por medios electrónicos (detectores, CCTV, centrales,...) cuya misión es proteger los diferentes espacios de las instalaciones.
- Protección puntual: de los objetos valiosos contenidos en equipos físicos (caja fuerte, armario de seguridad,...).
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