2.3.5. Domos.
Estos elementos o carcasas son los cuerpos contenedores de una cámara de vigilancia que se instala en su interior con la intención de proteger el elemento captador contenido en su interior y, en ocasiones, pasar desapercibida a la visión de las personas.
La denominación de los cuerpos contenedores está basada en la forma, aunque cada una de ellas admite tamaños muy diferentes en función de las dimensiones de la cámara que contiene.
Las características más destacables son:
- Cámaras en color o monocromas, con sus características propias.
- La instalación de la cámara puede hacerse de forma fija o gobernada por control remoto (desde teclados, matrices, multiplexores, etc.), pudiendo programar ciertos movimientos repetitivos (preposicionamientos) tanto en sentido horizontal como vertical.
- Posibilidad de ajuste vertical y horizontal de la cámara.
- Color de la burbuja o carcasa: claro, oscuro (tintado o ahumado) o combinado (claro, sólo en el espacio de desplazamiento y el resto oscuro).
- Materiales: base de aluminio y, como elemento transparente, metacrilato, plástico, policarbonato,...
- Muy utilizadas en interiores (también en exteriores), donde se mimetizan fácilmente con cualquier entorno (industrial, comercial, bancario, etc.).
- Montaje en superficie o empotrado, sobre techo o pared. Las esferas pueden verse colgantes y sobre mástil o soportes específicos.
- Posibilidad de equiparlas con calefactor y de acoplarles un posicionador.
- Las conexiones se efectúan por la base del soporte.
- Integración sencilla en sistemas de CCTV implantados.
- Grado de protección (IP) que garantice la estanqueidad al polvo y agua.
- Resistencia al vandalismo y sabotaje (golpes, manipulaciones, perforaciones,...).
- Aunque la mayoría se instalan con cables también es posible instalaciones inalámbricas.
- Pueden ir equipadas con iluminación infrarroja para dotar al equipo de iluminación cuando ésta se atenúa.
- Modelos día/noche: cambian de funcionamiento en color a blanco y negro cuando la iluminación disminuye.
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