6.2.2. Contra las vibraciones.
La exposición a vibraciones de alguna parte del cuerpo o todo él es habitual al desarrollar numerosas actividades laborales y se pueden transmitir al trabajador por estructuras, el suelo, un asiento, empuñaduras, asideros, etc.
A la hora de protegerse contra las radiaciones es preciso distinguir entre vibraciones de baja frecuencia (vehículos circulando, carretillas elevadora, trenes, barcos, tractores,...) y de alta frecuencia: martillos neumáticos, motosierras, etc.
El modo más eficaz de protegerse contra la emisión de vibraciones es la prevención intrínseca (en el diseño) y de persistir, controlarlas y eliminarlas en su origen, con alguno de los siguientes medios:
- Materiales absorbentes.
- Materiales aislantes.
- Amortiguadores de la vibración.
- Aislamiento de la estructura del edificio: resortes, caucho, corcho,...
- Mangos acolchados en las herramientas.
- Suspensión individualizada: ruedas-bastidor, cabina-asiento,...
- Chasis, asientos, cabinas flotantes.
- Útiles antivibrantes.
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