4.2.1. Introducción.
Definimos estos sistemas como el conjunto de dispositivos de detección y alarma capaces de localizar, indicar y avisar de la presencia de gases.
Por tanto, podemos deducir que la misión primera y elemental del sistema de detección y alarma es revelar la presencia de una concentración suficiente de gas y generar la alarma asociada.
Los componentes principales del sistema de detección suelen ser:
- Iniciadores o sensores: captan la presencia de los gases específicos y pueden ser aptos para distinguir varios.
- Central de detección: es la unidad de centralización y análisis de las señales enviadas desde anteriores, ejecutando las acciones previamente programadas en función de la situación detectada. Indicación de los resultados: analógica, digital, en ordenador, etc.
- Cableado de la instalación, comunicaciones externas, fuentes de alimentación, software de gestión, etc.
La implantación de un sistema de detección conlleva las ventajas de localización rápida y puntual del foco de emanaciones, evitando la propagación, además la activación de los medios y medidas de evacuación y emergencia.
Los gases, más frecuentes y, susceptibles de captarse en diferentes rangos y resoluciones son: monóxido de carbono, hidrógeno, cloro, óxido nitroso, clorhídrico, sulfhídrico, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, etc.
|