5.3.2. Equipos semiautónomos.
Los equipos no autónomos o semiautónomos son aquellos cuyo aire respirable, procedente de una fuente externa (cilindro o botellas, compresor,...), llega a través de un tubo o manguera al usuario, permitiéndole permanecer en la zona contaminada sin límite de tiempo. Por lo tanto, su eficacia es patente en atmósferas cuya concentración de oxígeno es inferior al 17% del volumen (aire respirable) y cuando la concentración del contaminante es elevada, como puede ocurrir en determinados recintos confinados.
El uso de estos equipos estará restringido a personas competentes, entrenadas y cualificadas, considerando norma esencial de protección que el usuario pueda escapar de la zona peligrosa en caso de fallo en el suministro de aire.
Asimismo debemos de reseñar otro aspecto básico, recogido en la normativa, referente a los EPI que puedan conectarse a otro dispositivo complementario y externo al EPI: "cuando los EPI lleven un sistema de conexión con otro dispositivo complementario, su órgano de conexión estará diseñado y fabricado para que sólo puedan montarse en un dispositivo adecuado".
Podemos distinguir los siguientes tipos:
- De manguera.
- Sin asistencia.
- Manualmente asistidos.
- Asistidos con ventilador.
- Con línea de aire comprimido.
- De flujo continuo.
- A demanda.
- A demanda, de presión positiva.
Recordemos alguna de las normas europeas de certificación relativas a estos equipos de protección:
- EN 138 Equipos con manguera de aire fresco.
- EN 139: Equipos de aire comprimido.
- EN 270: Equipos con línea de aire comprimido con capuz.
- EN 12941: Dispositivos filtrantes de ventilación asistida con capuz.
- EN 12942: Equipos filtrantes de ventilación asistida con máscara.
|