3.4.12. Fibra óptica.
El uso de la fibra óptica como elemento detector estriba en la conducción de una onda luminosa en el núcleo, la cual sufre alteraciones ante los intentos de fracción o deformación del soporte, desencadenando la correspondiente señal de alarma.
El cable de fibra óptica detectará los intentos de rotura o deformación de las paredes o muros donde se halla insertado o superpuesto en forma de rejilla. Suele introducirse dentro de conductos de metal o plástico que serán instalados formando una rejilla en el interior del muro, o sobrepuestos en una pared que será revestida con planos de cemento o mortero.
Este tipo de instalación laboriosa y delicada se llevará a cabo para proteger espacios y recintos de establecimientos comerciales, industriales, financieros,... cuyas zonas especialmente valiosas sea preciso protegerlas especialmente en paredes, suelos, techos, cubiertas, etc.
En la protección contra atraco es frecuente su instalación para proteger cámaras acorazadas de efectivo y de cajas de alquiler, además de otras paredes o muros donde la práctica de un "butrón" sería detectada irremediablemente.
Entres sus características destacamos:
- La instalación permanece oculta al intruso, siendo dificultoso sabotearla.
- Elevada fiabilidad respaldada por la carencia de falsas alarmas.
- Detección por zonas, con coberturas de protección variable, dependiendo de las características de la pared y el tipo de fibra.
- Posibilidad de detección microfónica, para percibir los sonidos generados en la zona de protección.
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