1.4.3. Armarios para llaves.
El control de llaves es obligatorio en cualquier instalación donde se requiera un nivel mínimo de seguridad, siendo imprescindible disponer de un lugar de almacenamiento y custodia de las llaves en uso. Este sencillo medio de protección garantiza la custodia de las llaves en una disposición ordenada que facilita su localización y permite identificar a los usuarios y/o las llaves ausentes correspondientes.
En función del grado de protección habrá que elegir armarios cuyas características constructivas (elementos, blindajes) y sistemas de cierre (llave, cerradura, teclados, combinación) se adapten a las necesidades reales.
Entre las características genéricas de estos armarios señalamos:
- Los equipos irán provistos uno o más paneles de ganchos o lengüetas numerados y dispuestos ordenadamente para facilitar la colocación y localización de las llaves por el código numérico.
- Las llaves se clasificarán por zonas, nivel de acceso, departamentos, codificación numérica, etc., pero siempre de forma clara y ordenada.
- Se suelen definir colores para las zonas o niveles de acceso, independientes de la codificación numérica correlativa de todas las llaves.
- Es conveniente que las llaves dispongan de una leyenda adjunta con el código numérico o nombre del departamento o dependencia.
- Disponer, y mantener actualizado, dentro o en las proximidades del armario de un listado identificativo de colores, zonas y códigos numéricos.
- Llevar un registro de llaves, en soporte papel o informático, donde se reflejen los movimientos de entrega y recogida: horas, firmas del destinatario y quien entrega, dependencia, código numérico, etc.
- Armarios de muy diferentes tamaños (para 25, 50, 80, 150 llaves).
- Muy utilizados en empresas industriales, hoteles, estacionamientos, edificios de oficinas, etc.
- El control de llaves será responsabilidad del personal autorizado, sea propio o del servicio de seguridad subcontratado.
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