2.8.9. Equipos combinados: lector o teclado y biométrico.
La implantación de los sistemas biométricos se ha concentrado en áreas que exigen un alto nivel de protección, el cual es frecuentemente reforzado al vincularse la operatividad del sistema con otros equipos de identificación automática, como teclados o lectores de tarjetas.
Las exigencias de acatar dos requisitos de identificación, al supeditar la autorización de paso a dos sistemas, han orientado su aplicación hacia actividades y sectores donde prevalezcan los criterios redundantes de seguridad sobre los de reducción de costes.
El resultado es una alta fiabilidad en las operaciones de control de accesos fruto de la combinación integrada o ampliada de las funciones y prestaciones propias de cada equipo. En las tarjetas chip es factible grabar el perfil del rasgo biométrico en la memoria de la tarjeta.
Por lo tanto el sistema reúne y complementa las características propias del sistema de identificación biométrico y las del elemento portado o teclado, anteriormente expuestas en cuanto a:
- Funcionamiento en modo autónomo o conectado en red y control, local o remoto.
- Capacidad de almacenamiento de datos (perfiles).
- Velocidad de lectura y verificación.
- Almacenamiento en memoria de acontecimientos.
- Integración en otros sistemas de control de acceso implantados.
- Confirmación de operaciones por medio de señales.
- Programación de diversos parámetros y condiciones.
- Aplicaciones informáticas compatibles con sistemas operativos de uso generalizado.
Es importante seguir el proceso de control establecido, siendo habitual introducir primero el código en teclado o utilizar un lector de tarjetas sobre los cuales se obtiene un PIN numérico y posteriormente el rasgo biométrico asociado al PIN.
Los equipos pueden contar con display en el que reciben mensajes de confirmación de operaciones o textos dirigidos a ellos personalmente. Si cuenta con dispositivos de interfonía los mensajes pueden ser verbales.
Estos sistemas son apropiados para empresas o entidades que precisan de un elevado nivel de seguridad: laboratorios de alta tecnología, instalaciones diplomáticas o militares, edificios inteligentes, centros de proceso de datos, industrias de bienes estratégicos, etc.
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