2.2.4. Esclusas.
Sistema de colocación de dos puertas entre las cuales se crea un espacio intermedio y se condicionan la apertura de la segunda al cerramiento previo de la anterior (excepto en situaciones de emergencia).
Corrientemente están vinculadas al control de sistemas electrónicos de identificación (lectores, biométricos o teclados), vigilancia óptica, detectores de metales o pulsadores manuales. El accionamiento de las puertas puede estar temporizado o sometido a detectores de presencia o fotocélulas coordinados con indicadores visuales (led o piloto) y/o acústicos que informan del estado.
Se emplea en el interior de inmuebles, permitiendo el diseño y aplicación individualizados en función del nivel de seguridad a conseguir.
Los modelos y configuraciones de los conjuntos existentes en el mercado son muy variados, pero a todos ellos hay que exigirles un blindaje resistente y anclaje firme a elementos estructurales del edificio.
Entre sus funciones destacamos la inestimable colaboración en las tareas de control de acceso (entrada, salida, y objetos, si incorporan detector de metales) a los establecimientos permitiendo la identificación y confinamiento de personas sospechosas.
Otros requisitos a considerar: dimensiones del conjunto (ancho, alto, profundidad), materiales de construcción (metálicos, vidriados), flujo de personas, dispositivos de control, sistema de emergencia (liberación de puertas), iluminación, peso, alimentación principal y secundaria, certificación por entidad reconocida, etc.
De obligada instalación en la mayoría de entidades bancarias, en el conjunto se integra un arco detector de metales que activará el bloqueo de las puertas y, consecuentemente, el confinamiento de las personas que porten objetos metálicos.
La apertura de las puertas puede ser automática o manual, a distancia por personal autorizado o por el usuario previa autorización del sistema.
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