2.1.1. El proceso.
Entendemos este proceso como el conjunto de operaciones (proceso) cuyo objetivo primordial consiste en permitir la entrada y salida a las personas autorizadas y denegársela al resto de individuos. El control se extenderá también a los objetos portados por y sobre las personas.
Así mismo, se establece como objetivo secundario, el obtener información (identidad, hora de entrada y salida, firma, destino, etc.) de cuantas personas acceden y lo intentan o están presentes (control de presencia).
Como anteriormente apuntamos, se trata de un proceso, el cual incluirá las siguientes fases:
- Identificación: consiste en reconocer y comprobar que una persona es quien dice ser. Se puede llevar a cabo por medios humanos, ópticos, físicos o electrónicos.
- Anotación o registro: de todo acceso o intento debe quedar constancia en documentos o equipos informáticos.
- Acreditación: entrega de elementos físicos o electrónicos para confirmar que la persona está autorizada tras someterse al proceso de control.
- Inspección: consiste en la revisión y examen de los objetos portados por y sobre las personas, siendo conveniente disponer de medios pasivos, humanos, electrónicos o animales.
- Autorización o denegación de acceso: el cumplimiento de los requisitos anteriormente mencionados implica tomar una decisión, que estará supeditada a medios humanos o electrónicos.
Para conseguir una correcta ejecución de las tareas propias de cada una de las mencionadas fases es imprescindible disponer de:
- Medios humanos: personal especializado o de seguridad.
- Medios ópticos de vigilancia: cámaras de televisión en CCTV.
- Medios técnicos, entre los que diferenciamos:
- Pasivos: puertas, torniquete, portillo, molinete, esclusa, etc.
- Electrónicos o de identificación automática, que pueden ser elementos portados (tarjetas y lectores de banda magnética, de proximidad, chip, código de barras, etc.) y equipos biométricos (identificadores de huella dactilar, geometría de la mano, retina o iris, la voz, etc.).
Los objetivos que se pretenden al implantar un sistema de control de accesos de personas son:
- Fijar claramente los criterios para autorizar o denegar los accesos, impidiéndolo a quienes no estén autorizados.
- Aplicar los procedimientos de control establecidos: identificación, registro, acreditación, inspección.
- Restringir los movimientos en el interior de las instalaciones (limitaciones y jerarquización).
- Conocer la ubicación de las personas para poder localizarlas (control de presencia).
- Obtener información personalizada y fiable de los movimientos generados.
En cuanto al implantación señalamos como espacios más frecuentes
- Acceso principal y secundarios de todo tipo de edificios y establecimientos: industriales, comerciales, administrativos, bancarios, hoteleros, hospitalarios, estacionamientos, etc.
- Puertas de entrada a zonas o áreas de acceso restringido: centro de proceso de datos, salas de ordenadores, oficinas de ejecutivos, laboratorios, almacenes, etc.
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