3.4.1. Introducción.
La principal característica de estos sistemas es su alta sensibilidad para la detección temprana de incendios ya que su funcionamiento se base en el monitoreo permanente de la zona a proteger.
Una red de tuberías aspira el aire del ambiente, lo traslada hasta un sensor que lo analiza y detecta la presencia de gases de combustión. Como éstos son la primera manifestación del fuego se les considera, a estos sistemas, los más rápidos entre los detectores.
Debido a la alta tecnología y sofisticación de los equipos su aplicación se centra en zonas de elevado valor (industrial, histórico, informático) y alto riesgo: centros de proceso de datos y telecomunicaciones, museos, edificios históricos, almacenes, hangares, etc.
En función de sus prestaciones son convenientes para equipos y armarios electrónicos, sistemas de ventilación, túneles, falsos techos y suelos, zonas de producción, etc. y también para ambientes polvorientos y zonas de gran altura donde el mantenimiento de los detectores puntuales sería costoso y complicado.
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