2.5.5. Ventilación natural y forzada.
Ventilación natural: la que se realiza mediante la entrada y evacuación del aire a través de aberturas.
Ventilación forzada: se impulsa el aire con la ayuda de sistemas de inyección y extracción para crear diferencias de presión en el espacio protegido, diluyendo la densidad del humo, minimizando el humo y gases, y sacando humo para reponerlo con aire fresco. Al presurizar áreas compartimentadas, como rutas de evacuación y escaleras, se evitará la entrada de humo y gases.
El apartado G.18 de este artículo nos explica detalladamente estos dos conceptos al referirse a garajes o aparcamientos: "para la ventilación natural se dispondrán en cada planta huecos uniformemente distribuidos que comuniquen permanentemente el garaje con el exterior, o bien con patios o conductos verticales.
La ventilación forzada deberá cumplir las condiciones siguientes:
- Ser capaz de realizar 6 renovaciones por hora, siendo activada mediante detectores automáticos.
- Disponer de interruptores independientes para cada planta que permitan la puesta en marcha de los ventiladores. Dichos interruptores estarán situados en un lugar de fácil acceso y debidamente señalizado.
- Garantizar el funcionamiento de todos sus componentes durante noventa minutos, a una temperatura de 400° C.
- Contar con alimentación eléctrica directa desde el cuadro principal.
Tanto con ventilación natural como con forzada, ningún punto estará situado a más de 25 m de distancia de un hueco o punto de extracción de los humos".
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