Medios pasivos.
Los medios pasivos de protección contra el fuego se encuadran dentro de dos equipamientos inherentes a todo edificio o instalación:
- Los elementos estructurales
- Los medios de sectorización de incendios.
Entre sus características y cometidos fundamentales destacamos:
- Diseño minucioso, previo análisis de riesgos y vulnerabilidades de las instalaciones.
- Fiabilidad de sus propiedades y garantía de eficacia en el tiempo.
- Garantizar la estabilidad del conjunto estructural durante un tiempo determinado.
- Impedir la propagación del fuego a sectores contiguos y a edificios colindantes.
- Proteger del fuego, específicamente, las vías de evacuación.
- Minimizar los daños producidos por el fuego, tanto en las propias instalaciones como en las adyacentes.
- Facilitar la intervención de los medios humanos de extinción, ya sean internos o externos.
La NBE-CPI 96, como normativa básica de obligado cumplimiento, recopila las características y requisitos que deben cumplir la estructura, los elementos constructivos, los materiales de revestimiento y acabado, etc.
Los materiales se clasifican, de acuerdo con la norma UNE 23727, por su comportamiento ante el fuego en:
- M0: material no combustible.
- M1: material combustible, no inflamable.
- M2: material de inflamabilidad moderada.
- M3: material de inflamabilidad media.
- M4: material de inflamabilidad alta.
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