3.3.2. Cristales blindados.
El blindaje consiste en proporcionar una cubierta o protección especialmente diseñada, construida o implantada para salvaguardar de acciones agresivas a personas, bienes o instalaciones.
En el caso de los cristales el blindaje está compuesto por una serie de láminas, de vidrio y otros productos especiales (policarbonato, materiales sintéticos, telas metálicas,...), adheridos con el fin de ofrecer resistencia a los intentos de fractura. Las capas superficiales son específicas para impedir el desprendimiento de fragmentos de vidrio en caso de impacto o rotura.
En cuanto al tamaño, existe la posibilidad de elegir desde reducidas dimensiones hasta grandes superficies acristaladas que se instalarán sobre sus soportes, con las junturas y medios de sujeción adecuados, debiendo ensamblarse firmemente en sus marcos y éstos incrustarse en las paredes para impedir su desprendimiento.
Los cristales se clasifican en función del tipo de blindaje:
- Blindaje antimotín: de acuerdo con la norma UNE-EN 356 deben ofrecer resistencia a los impactos de ataques manuales realizados utilizando piedras, "palos", cóctel Molotov, etc. y establece dos categorías A y B.
- Blindaje antibala: contemplado en la norma UNE-EN 1063, consiste en una pantalla transparente o traslúcida capaz de resistir el ataque perpetrado mediante proyectiles ligeros, estableciendo dos categorías: A (pistola, revólver, fusil) y B (armas de caza: escopeta).
Los elementos blindados, sean transparentes, translúcidos u opacos, serán marcados por medio de un sello indeleble ubicado en lugar visible en el que se apreciará su marca registrada o nombre del fabricante además de la norma específica que certifique su grado de seguridad.
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