3.2.5. Cerraduras electromagnéticas.
La cerradura electromagnética es un dispositivo imantado que fuerza el cierre de la puerta al cortar la corriente.
El electroimán es un elemento que crea un campo magnético al proporcionarle corriente eléctrica. Consta de un núcleo o barra de hierro al que se enrolla un cable barnizado de cobre, creando una bobina; si a ésta le suministramos corriente eléctrica el núcleo se convierte en un imán capaz de atraer objetos metálicos (hierro), perdiendo sus propiedades magnéticas al cortar la corriente.
Este efecto se ha aplicado a la seguridad para crear dispositivos electromagnéticos idóneos para controlar el estado y funcionamiento de puertas, manteniéndolas abiertas hasta que se activan los automatismos de alarma o manualmente.
El equipo consta de dos piezas fundamentales:
- Un potente electroimán que se fija en el marco de la puerta.
- Una placa metálica montada sobre la hoja de la puerta objeto de control.
Entre sus características destacamos:
- Montaje interior o exterior, superficial horizontal o vertical.
- Instalación cuidadosa que permita el ajuste perfecto entre el electroimán y la placa.
- Permite el control automático de las puertas desde la central (conocer su estado, desbloquear,...).
- Fácil instalación y mantenimiento mínimo.
- Variedad de modelos en función de la aplicación y fabricantes.
- Caja contenedora de acero inoxidable, aluminio u otras aleaciones.
- Estos dispositivos se pueden adaptar a cualquier tipo de puerta, ya sea de metal, madera, vidrio, etc.
- Posibilidad de integración en sistemas de control de accesos.
- Resistencia a la intemperie y corrosión, cuando sea requerido por el ambiente.
- Otros requisitos a considerar: fuerza de retención, alimentación, consumo, dimensiones, peso,... y posibilidad de incorporar temporizador y dispositivo indicador de estado.
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