3.1.1. Introducción.
La puerta es el componente básico para impedir la intrusión por las aberturas que puedan presentar las paredes. Este medio ha sido, es y será de los más implantados, tanto en interiores como en el exterior, con la finalidad de proteger múltiples espacios y recintos contra la acción de posibles intrusos. Para incrementar su fiabilidad cuenta con la ayuda de otros elementos que refuerzan su eficacia protectora: cerraduras, pasadores, cerrojos, candados, aldabas, fallebas,...
En cuanto a su disposición, la NBE-CPI 96 nos recuerda que las puertas de salida serán abatibles con eje de giro vertical y fácilmente operables, debiendo las previstas para la evacuación de más de 100 personas abrir en el sentido de la evacuación.
Los componentes principales de la puerta son:
- Marco o cerco: elemento fijo que se afianza en el muro, pared o estructura portante.
- Hoja o bastidor: elemento móvil (una o dos hojas) que se encaja en el marco. Está constituida por el material básico de construcción: madera, metal (hierro, aluminio), vidrio, PVC, etc.
- Herrajes o bisagras: elementos que sujetan las hojas al marco.
- Cerradura, caracterizada por ser el elemento que facilita el bloqueo y desbloqueo de los mecanismos de apertura y cierre.
- Guías de deslizamiento y topes: regulan el recorrido y disposición espacial del elemento.
- Manilla o manija: elemento que facilita la operación manual de apertura o cierre.
Existe gran diversidad de puertas susceptibles de ser utilizadas en el cerramiento de edificios o inmuebles y, consecuentemente, podríamos hacer múltiples clasificaciones en función de los criterios estimados a la hora de su elección: fabricación, operatividad, usuarios, resistencia, etc. Desde una perspectiva de seguridad hemos de estudiarlas teniendo en cuenta la solidez y garantías contra las posibles agresiones, lo cual nos permite clasificarlas en:
- Puertas de seguridad.
- Puertas blindadas.
- Puertas acorazadas.
Con el objetivo de incrementar su eficacia y fiabilidad en la acción protectora suelen equiparse con medios electrónicos complementarios (contacto magnético, sensor inercial, microcontactos, cerraduras especiales, etc.) encargados de detectar y comunicar las variaciones o modificaciones que produzcan sobre el elemento físico.
Asimismo es factible supeditar las operaciones de apertura y cierre al reconocimiento practicado por sistemas electrónicos de identificación (lectores, biométricos o teclados), vigilancia óptica, detectores de metales, pulsadores manuales, etc.
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