2.2.1. Características comunes.
Los sistemas electrónicos de protección exterior tienen por misión detectar la presencia de los intrusos en el momento de iniciarse y activar los dispositivos de alarma con la rapidez suficiente para neutralizar la amenaza antes de progresar hacia el interior.
La peculiaridad de los sistemas autosoportados radica en que no requieren un soporte físico para su instalación: barreras de rayos infrarrojos, de microondas o de láser...
Otras características reseñables serían:
- Fiabilidad: asegurar la activación de los dispositivos de alarma en esta zona, que es la más alejada del objeto de protección.
- Solidez: ofrecer resistencia a los actos de vandalismo e intentos de sabotaje.
- Adaptación: inmunidad a las posibles condiciones meteorológicas adversas y cambiantes.
- Sensibilidad: capacidad para diferenciar las personas de los animales de pequeño tamaño u otros objetos en el ambiente.
- Disuasión: los agresores desisten de sus intenciones al percibir la implantación de los equipos.
- Integración: estos sistemas pueden actuar conjuntamente con otros dispositivos electrónicos instalados en aras del objetivo de protección integral.
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