2.2.3. Caja fuerte anclada.
Respecto a las anteriores destacamos, en primer lugar, su mayor tamaño y consecuentemente su capacidad, ya que se diseñan para aplicaciones de custodia de documentos y objetos más voluminosos o en mayores cantidades, siendo habitual encontrarlas empresas privadas (bancos, joyerías, oficinas, etc.) y entidades públicas.
Como su nombre indica han sido diseñadas para instalarse ancladas suelos que ofrezcan suficiente garantía de soportar su peso y conviene dotarlas de algún sistema o medio de ocultación (armario, mueble, elemento decorativo).
Asimismo, destacamos su capacidad de resistir ante los más modernos sistemas o técnicas de ataque, tanto mecánicos como térmicos: taladros, martillo percutor, soplete oxiacetilénico, etc.
Los materiales de blindaje de la puerta y estructura son interiores y exteriores, constando de chapas de acero, aglomerados, composites y otras armaduras especialmente dispuestas para dotarlas de elevada resistencia a los posibles ataques. Las bisagras de la puerta, soldadas interior o exteriormente, posibilitan la apertura a derecha o izquierda.
Los mecanismos de cierre acoplables a la puerta, protegidos específicamente, serían:
- Volante o manilla para accionar los pestillos, cuyo alojamiento suele ser superior, inferior y/o lateral.
- Cerradura de llaves de seguridad: para condenar los pestillos.
- Cerradura de combinación: sirve para bloquear la caja y puede ser mecánica, electrónica, digital, retardada, etc.
Estos elementos deben estar homologados según la norma UNE EN- 1143-1 para el nivel de resistencia correspondiente.
Puede estar equipada con baldas, adaptables en altura, para aprovechar el espacio interior y facilitar el depósito de los objetos.
Como accesorios posibles de instalación mencionamos: compartimento secreter, cajón deslizante, soporte carpetas extraíble, contenedor ignífugo, luz interior, sistema de alarma, ranura o buzón, etc.
Diferentes acabados en cuanto a color (uno o dos) y recubrimientos: antioxidantes, ignífugos, etc.
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